¿Quienes somos?

Los EAS somos pequeñas comunidades fraternales, centradas en una visión cristiana de la vida, comprometidas en compartir el diario vivir, la fe, la amistad y la oración. Nuestras comunidades están abiertas a hombres, mujeres, niños, adolescentes, jóvenes y adultos, célibes, presbíteros, diáconos y religiosos.

Pensamos que en una pequeña comunidad de amigos que se conocen, que se apoyan, que se reúnen regularmente, se puede vivir a plenitud. Nuestras comunidades están organizadas en diversos países como Asociación privada de fieles, reconocida por la Iglesia Católica y por las autoridades civiles.

Creemos que es posible compartir lo positivo, juntar nuestras voluntades para crear el mundo nuevo que soñamos; animarnos y decirnos que nos queremos, que somos solidarios y que el servicio es la palabra clave que construye nuestra confianza.

Nuestra mística

Nuestra asociación responde a la necesidad de crear pequeñas comunidades fraternales en la Iglesia y en mundo, en las cuales sus miembros se conocen por el nombre, recuerdan al ausente, se quieren de verdad y comparten juntos la vida. Nosotros, quienes formamos parte ya de estas comunidades cristianas comprometidas, hemos llegado, a lo largo de nuestra experiencia, a estas conclusiones, que te proponemos, si quieres vivir en ellas.

Comunidades de fe

La fe es la raíz de la vida cristiana. Si nuestra fe es viva, podremos cambiar las montañas de su sitio, como dice Jesús, haciendo verdaderas maravillas, a pesar de nuestra pequeñez.

Comunidades de oración

Dios existe, nos conoce y nos ama como nadie. Por eso es normal que el ser humano se abra a Dios, se relacione con Él y lleve a la práctica, en obras concretas, su voluntad.

Comunidades de amor

Como dice San Pablo, de nada nos sirve hablar mucho, saber mucho, dar mucho, o tener mucha fe, si no tenemos amor. Sin amor nada somos. Todo lo demás pasa; lo único que no pasa es el amor.

¿Donde estamos?